Confieso que he vivido. Que a mis espaldas le pesan experiencias increíbles, y que a ninguna de ellas las dejaría por el camino. Pero ahora me da la sensación de que los años se me agolpan y no sé disfrutar. No quiero que los hechos se me queden escondidos en los bolsillos, sino que se me agolpen en las espaldas y disfruten del mismo paisaje del que disfruto yo.
Las nubes viajan por el mundo arrastradas por el viento, en mi caso, a veces me siento arrastrada por las circunstancias; pero esto sólo hace que descubra miles de cosas que aún me quedaban por descubrir.

