martes, octubre 31, 2006


Dejádme en silencio. Permitid por un momento que escuche realmente lo que yo quiero, sin murmullos de fondo ni voces extrañas que me hablen. Dejádme que invente un leguaje nuevo, un propio idioma, a salvo de palabras necias y opiniones estúpidas. No quiero que la gente me vaya dictando línea a línea el final de mi historia.

jueves, octubre 26, 2006


Pronto te darás cuenta de que todo es mentira. Entonces se te derrumbará el mundo. Yo te observaré desde la esquina que impide que me veas desde tu calle. Pero ya no queda nadie, no sabes dónde dirigirte, el resto de amigos está aquí conmigo; te observarán también marchar. No me pidas que te busque tu camino, yo ya he perdido mi función de estrella fugaz.

domingo, octubre 22, 2006


Bajo la lluvia te confieso mis pecados. Uno por uno, en una lista interminable. Los voy confesando lentamente pronunciando cada palabra, arrepintiéndome quizá de lo que hice. Las gotas de agua caen sobre mi frente, están limpiando mi rostro, en cierta manera me limpian la conciencia, y penetran hasta mis huesos. Entonces caigo en la cuenta de lo impermeable que es la carne.

domingo, octubre 15, 2006



- Desde hace un tiempo rememoro esa noche y me arrepiento.
- ¿Te arrepientes de haberla pasado conmigo?
- No, me arrepiento de no haber hecho que el resto de las noches fueran nuestras.
[Silencio]
- Vaya, nunca me habías dicho eso, y sin embargo sabías que yo me pasé esa noche entera queriéndote besar.
- Y no lo hiciste.
- Y me temo que de momento no lo haré. Ya te debes haber dado cuenta de que ella es muy importante para mí, en cierta manera ocupó tu lugar.
- Lo sé, pero me duele verme reemplazada.
- No te limites a mí. Busca otra persona. Reemplázame.

jueves, octubre 12, 2006


Ojos que no ven, corazón que no siente. Maldita sea, tengo que cerrar los ojos cada vez que somos tres. Tengo que pasar la mayoría del tiempo contigo viendo entre tinieblas, y con el miedo de que en cualquier momento puedo tropezar. Yo no tengo miedo a caerme, tengo miedo de no poderme volver a levantar, o quedarme herida para siempre. Y aunque me duela, comprendo que tienes tus prioridades. Pero recuerda: no todos los ojos cerrados duermen.

lunes, octubre 09, 2006


Seguramente las estrellas odien a la luna; estoy convencida de ello. Nadie soporta la jaula de oro en la cuál le toca vivir. Yo cada día menos. ¿Me hablas de libertad? Echa una ojeada a tu alrededor, estás preso amigo; nadie te librará de este mundo, estás condenado a vivir aquí durante toda la eternidad, cómpartete con la humanidad. Estamos en celdas paralelas. ¿Te acostumbras a ello? A lo largo del tiempo todos lo hacemos.

martes, octubre 03, 2006


Y me embriaga el aroma del saber. Todo me produce curiosidad, y quiero saber más y más. Me aguardan cinco años de formación. De momento no vemos relación, y nos piden que no nos desanimemos. Lo intentaremos. Esperemos logarrlo todos; porque cuando sabes qué es lo que quieres en el futuro luchas contra todas las adversidades que surgen en el presente. Y tengo la esperanza de que valga la pena.

domingo, octubre 01, 2006


Ha pasado un año y tres meses desde que te fuiste a ese viaje tan largo. A ese lugar al cuál todavía no le he puesto nombre, ni lo necesita, porque todas sabemos lo lejos que pilla. Y es que aún no soy consciente, no soporto la idea de que tu cuerpo esté apresado bajo kilos de tierra, un cuerpo caduco, que no tiene nada que ver con lo que eras.
Y apareces en mis sueños, en mis conversaciones, en la agenda de teléfonos y recuerdo con nitidez esa frase que tanto repetías, y que te iba como anillo al dedo: "Que me quiten lo bailao".

jueves, septiembre 28, 2006


Fuimos obligados a crecer. No nos preguntaron antes de arrebatarnos nuestros juguetes, no supimos cómo hicieron desaparecer los duendes de nuestras cabezas. Nos confirmaron que los príncipes azules no exístian. Nosotros, aturdidos nos aferramos a los cuentos de todas las noches. Consiguieron que como todos los soñadores confundieramos el desencanto con la verdad.

martes, septiembre 26, 2006


Engañame a mi también, pero por lo menos tómate tiempo para hacerlo. Gasta una mínima parte de tu vida en mí. Úsame, pero haz que en ese preciso instante no me entere. Inventa excusas que me pueda creer. Miénteme, y sonríe falsamente mientras lo haces. Llámame cuando te aburras. Hazlo, y te demostraré que no te vale la pena engañarme, usarme y mentirme. Yo también sé hacerme querer.

martes, septiembre 19, 2006


Aquella foto abandonada en la esquina del cajón me trajo recuerdos de hace ya, lunas pasadas. Mi cabeza echó hacia atrás y recordé olores, lugares y sonidos de épocas pasadas. De veranos que inundaron mi vida. ¿Hemos dejado que nos devore el olvido? Y entonces el teléfono me devuelve tu voz.

jueves, septiembre 14, 2006


Y aquello que no viví se hizo tan grande que se convirtió en la principal ilusión que conducía mi vida. Allí estaba, inexistente, pero provocándome muchas más emociones que las de la vida real.
No podemos detener nuestros sueños, aparecen en nuestra cabeza y nos provocan sensaciones placenteras.
En ocasiones cuenta más aquello que no hemos vivido que lo que hemos experimentado.

lunes, septiembre 11, 2006




La situación me resulta rara, pero ya no dolorosa. He aprendido a disfrutar sin ti, lo mismo te ha pasado conmigo. Ambas sabemos lo que hay, pero creo que te pasa igual que a mi, no queremos desperdiciar nuestras fuerzas en algo que ya no sabemos lo que es.
En nuestro camino, ha comenzado a crecer la hierba.

jueves, septiembre 07, 2006


Fue uno de los mejores conciertos. Iba nerviosa. Pero allí estaba, llenando el escenario, regalando canciones. Gran parte han pasado a formar la banda sonora de mi vida. Y tenía miedo de que callase, de que llegase el final y mis oídos volvieran a escuchar voces desconocidas. Fueron cuatro las canciones que eché de menos. Pero así se me obliga a volver a otro concierto suyo. Y, es que, los conciertos de Quique merecen la pena.

lunes, septiembre 04, 2006


Como el crecimiento de una semilla, así ha sido mi renacer. Dejé en el cascarón aquellas penas que me estuvieron alimentando parte del verano. Ahora vivo del sol y el agua. Amigos que sacian mi sed de experiencias nuevas y que actuaron como luces en mis etapas oscuras. Me ayudaron a realizar mi propio ciclo de Calvin para obtener mi energía. Vivo una primavera a dos semanas de que comience el otoño.

domingo, agosto 27, 2006



A veces tengo que huir porque no puedo más. A veces tengo que callar por no resultar dura. A veces necesito llorar. A veces recuerdo épocas pasadas. A veces sueño con el futuro. A veces anhelo una caricia, o un beso. A veces me oprimen estas cuatro paredes. A veces quisiera no poder ver. A veces tengo miedo a estar sola. A veces el mundo me queda pequeño.. y mi vida grande. A veces presiento que mi vida es una tragicomedia.

martes, agosto 22, 2006

Adoro al hombre que descubrió que Dios ha muerto.

Sobre los amigos

Sólo medita por una vez para ti mismo
cuán diversos son los sentimientos, cuán divididas están las opiniones, aun
entre los conocidos más íntimos; cómo incluso opiniones idénticas tienen en la
cabezas de tus amigos un lugar o una intensidad enteramente diferentes que en la
tuya; cuantísimas veces se presenta el pretexto para el malentendido, para la
divergencia hostil. Después de todo ello, te dirás: ¡qué inseguro es el terreno
sobre el que descansan todas nuestras alianzas y amistades, qué cerca está los
chaparrones o el mal tiempo, qué aislado está todo hombre! Si alguien comprende
esto y además que todas las opiniones y su índole e intensidad son entre
semejantes tan necesarias e irresponsables como sus acciones, si se percata de
esta necesidad interna de las opiniones a partir de la inextricable imbricación
de carácter, ocupación, talento, entorno, tal vez se libre entonces de la
amargura e incisividad de ese sentimiento con que el sabio exclamó: «¡Amigos, no
hay amigos». Más bien se confesará: sí hay amigos, pero es el error, la ilusión
acerca de ti lo que los ha conducido a ti; y deben aprender a callar para seguir
siendo amigos tuyos; pues casi siempre tales relaciones humanas estriban en que
nunca se digan, ni siquiera se rocen, cierto par de cosas; pero en cuanto estas
piedrecitas echan a rodar, la amistad va detrás y se rompe. ¿Hay hombres que no
resultarán mortalmente heridos si se enterasen de lo que sus más íntimos amigos
saben de ellos en el fondo? Al aprender a conocernos a nosotros mismos y a
considerar nuestro mismo ser como una esfera cambiante de opiniones y
disposiciones y, por tanto a menospreciarlo un poco, restablecemos nuestro
equilibrio con los demás. Es verdad que tenemos buenas razones para despreciar a
cada uno de nuestros conocidos, aunque sean los más grandes; pero igual de
buenas para volver este sentimiento contra nosotros mismo. Y así, soportémonos
unos a otros, ya que nos soportamos a nosotros; y tal vez le llegue a cada cual
algún día también la hora más jubilosa en que diga:
«¡Amigos no hay
amigos!», exclamó el sabio moribundo;«¡Enemigos, no hay enemigos!», exclamo yo
el loco viviente.

A veces me pregunto si realmente hay algo.

viernes, agosto 18, 2006



Andar hacia delante. Retroceder. Comienza la duda. Inunda mi cabeza. Nunca actuar resultaba tan difícil. Cada movimiento desencadena a una historia distinta. Agradar a todo el mundo. Tomo aire. Cierro los ojos. He escrito una nueva línea en mi vida.

miércoles, agosto 16, 2006


Y cuando la lágrima cae
haces tú que se derrame con más fuerza,
con más ímpetu,
pero consigues que arrastre más dolor.
Porque me cansé de palabras bonitas,
no necesito que acaricien mis oídos
sino que escupan verdades
y logren abrazar mi alma.

domingo, agosto 13, 2006


Y en este último salto no sentí el hormigueo en la tripa. El abismo me aterrorizó, y jamás me había ocurrido. Entonces noté que ya no me agarrabas como antes, apenas notaba la punta de tus dedos junto a los míos. ¿Pretendías soltarme? Intuí que alguien te agarraba la otra mano, demasiado fuerte; y no pude parar el golpe contra el suelo.